Belleza, imagen corporal
y cirugía estética

Sócrates

Sócrates

Fig 3. Sócrates

Nació en Atenas en el año 470 a.c. y falleció en el año 399 a.c. Era hijo de Sofronisco. Su primer profesor fue Arquelao, que lo introdujo en la ciencia física. Sócrates era un gran orador y además era muy inteligente, pero le ocurrió un hecho que le cambió su vida. Su amigo Jenefonte preguntó a la pitonisa del oráculo de Delfos si había en Grecia alguien más sabio que Sócrates, y la pitonisa le dijo que no. Sócrates no creyó al oráculo y se decidió a demostrarlo buscando en Grecia gente mucho más sabia que él. En esta búsqueda se dio cuenta de que los considerados sabios eran farsantes y se decidió a buscar la evidencia desde la humildad, es famosa su frase “Solo sé que no sé nada”. Concluyó que debía  interrogar a la gente para que se dieran cuenta de sus incongruencias, De estas preguntas y deducciones construyó el “Método Inductivo” para la resolución de problemas conocido como: La Mayéutica. (1)

De Sócrates no tenemos ningún escrito. Él se dedicaba a enseñar en su  escuela. Sus enseñanzas fueron muy seguidas por todos sus discípulos, destacando entre ellos a Platón.

Sócrates fue sentenciado a  muerte por no reconocer los dioses atenienses, fue acusado por Anito y Meleto y envenenado con cicuta, falleciendo a los 70 años de edad.

En Sócrates encontramos pocas definiciones de la belleza pero si vemos que relaciona la belleza física y espiritual. Es conocida su frase citada por Platón “La belleza de la mujer se halla iluminada por una luz que nos lleva y convida a contemplar el alma que habita tal cuerpo y si aquella es tan bella como esta, es imposible no amarla”.

Para Sócrates es importante la relación que da a la belleza espiritual. Para él la belleza no es solo externa sino del alma y con ello se distancia de Pitágoras, en que la belleza dependía  de la proporción, de la medida y del número. Para Sócrates la belleza, además y también, dependía profundamente de la expresión del alma, es decir, de la expresión de los sentimientos y emociones. Pitágoras buscaba la belleza en la proporción, Sócrates en el alma y su exteriorización en el hombre.

Sócrates profundiza más y dice que la belleza está relacionada con el fin y para ello da una ejemplo a su alumno en el que le explica, dentro de su racionamiento basado en la evidencia, la relación de la belleza y la utilidad y le pone un ejemplo, le hace la siguiente pregunta: “Si deseas revolver una comida en un puchero, ¿Que cuchara es mejor la de oro o la de madera? ¿Y cuál es más bella?”

Aquí vemos la importancia que daba Sócrates a la utilidad. También asimila la belleza con el bien, pero afirma que todo lo bueno debe ser intrínsecamente bello, es decir, lo bello es bueno y cumple con su fin. Sócrates lo definió con la palabra “Armotton” que quiere decir armonía.  

En la República, tomo V, Platón (2)  nos cita un diálogo de Sócrates referido al concepto de belleza y su relación con lo útil. Aquí vemos el diálogo que tuvo con Polo y se inicia la siguiente discusión, Sócrates: “¿A todo lo que es bello tanto si se trata de cuerpos como de colores, figuras, sonidos o profesiones, aplicas tú invariablemente este calificativo sin ningún fundamento? Pensemos primeramente en los cuerpos bellos: ¿No es verdad que los llamas así en atención a su utilidad en relación con aquello para lo cual es útil cada uno, o en consideración al placer que proporciona, cuando los que lo contemplan experimentan un gozo al verlos? ¿Tienes algo que añadir sobre la belleza del cuerpo?” y Polo contesta: “Nada”, entonces Sócrates continua le pregunta: “¿Y de verdad que del mismo  modo llamas bellas a las demás cosas, figuras, colores o por el placer o por la utilidad o por ambas cosas en un tiempo?”  Polo contesta: “Ciertamente”. Entonces Sócrates le dice: “¿No es cierto que haces lo mismo con los sonidos y con todo lo que concierna la música?” Polo contesta: “Sí lo es”.

Con este ejemplo Sócrates quiso evidenciar la relación entre la belleza y el fin.