Belleza, imagen corporal
y cirugía estética

Leonardo Da Vinci

Leonardo Da Vinci

Fig 7. Leonardo Da Vinci

Leonardo Da Vinci nació el año 1452 en Vinci. Era hijo natural de un famoso notario de la zona del Florentino que se llamaba Ser Piero y de una campesina Katerina, que era su madre. Leonardo ingresó como aprendiz en el taller de Andrea del Berrochio, y allí aprendió las técnicas de la pintura, de la escultura y de la creación artística.

Florencia era, para aquella época, una gran ciudad de gran riqueza y cultura, pero los Medicis que tenían una gran corte con mucho esplendor y sobretodo en los tiempos de Lorenzo el Magnífico, no colmó ni gusto a Leonardo Da Vinci y decidió trasladarse a Milán. En 1982 entró a trabajar en la corte de Ludovico Sforza que era el hombre más poderoso de Milán, en donde se quedaría durante 17 años como pintor. Fue también ingeniero militar y realizó grandes proyectos de náutica, “Los Canales de Navigli”.  En Milán se hizo amigo del matemático Luca Pacioli, fraile franciscano que publicó el tratado de la “Divina Proporcione” siendo Leonardo el ilustrador de la misma (1914). Para Leonardo la vista era el instrumento de conocimiento más certero y decía que observando los objetos con atención, valorando su forma y estructura, se podían describir con más precisión y exactitud. Su tratado “Saper Vedere”(5) ha sido lo que ha llevado a considerar a Leonardo Da Vinci como el creador de la moderna ilustración científica. En Milán culminó su obra, para mí más esplendida, en la iglesia de “Santa Maria Delle Grazie”. En este convento Dominico creó la pintura mural para el refectorio llamada “La Última Cena” (1498). En esta genial obra el pintor capta el momento en que Cristo dice a los apóstoles “Uno de vosotros me traicionará”  Es de una plasticidad genial.

A finales de 1499 los franceses entraron en Milán y Leonardo Da Vinci abandonó la ciudad dirigiéndose a Venecia a casa de su admiradora la marquesa Isabel de Este. La signiora contrató a Leonardo como ingeniero militar y allí diseñó unos bocetos de defensa desde un submarino, que no se realizó hasta el siglo XIX  a grandes piezas de artillería que no han dejado de ser solo bocetos. Después, ya en el año 1500, volvió a Florencia. En aquella época gobernaba Florencia Alejandro VI y su hijo Cesar Borgia que según Macchiavello era el modelo insuperable de intrigador político y déspota. Allí fue otra vez contratado como ingeniero militar.

Por aquel entonces Florencia estaba en guerra con Pisa y le encargaron hacer unos planos para desviar el rio Arno  que fueron muy aplaudidos pero no se realizaron nunca. Después realizó su famosa obra “Santa Ana la Virgen y el Niño”, y pintó su obra cumbre que era la  “Mona Lisa”. Este es el retrato de la esposa de Francesco Bartolomeo de Giocondo que se llamaba Lisa Gherardini. Leonardo se llevó esta obra a Francia y la vendió al rey Francisco I por 4.000 piezas de oro. En esta obra se puede apreciar el gran hallazgo de la pintura de Leonardo que es el Sfumato. Con esta técnica se logró plasmar esta enigmática sonrisa de la Gioconda, que la convirtió en una de las obras más importantes de la historia del arte.  

En 1506 Charles d´Amboice, gobernador francés de Milán, le ofreció el encargo de pintor  de la corte y allí se dirigió Leonardo, aunque en esta época casi no pintó sino que se dedicó a profundizar en sus estudios de anatomía. Leonardo fue un gran científico. Asistía a los disecciones de cadáveres y los dibujaba, le importaba mucho el funcionamiento del cuerpo humano. También le interesaban mucho los vuelos de los pájaros y estaba convencido que el hombre,  si lograba imitar el vuelo de los pájaros, acabaría volando.

En 1513 se volvió a Roma donde se albergó en casa de Giulano de Medici, hermano del Papa León X.  La época romana fue una época de tranquilidad y allí conoció al arquitecto Bramante y estuvo con él hasta el año 1514.  Por último Leonardo dejó Italia y se fue al palacio de Cloux como primer pintor-arquitecto y mecánico del rey Francisco I. El 2 de Mayo de 1519 murió en Cloux. Después todos sus libros y manuscritos fueron llevados a Italia por Melzi, discípulo de Leonardo.

De la obra de Leonardo, por su importancia en la simetría y en las proporciones, hemos de destacar el “Hombre de Vitruvio”.

El hombre de Vitruvio de Leonardo Da Vinci

Fig 8. El hombre de Vitruvio de Leonardo Da Vinci

Este famoso dibujo efectuado por Leonardo Da Vinci sigue los cánones de Vitruvio, sobre las proporciones del cuerpo humano. Este dibujo está considerado como un símbolo de la simetría básica del cuerpo humano y por extensión del universo. Fue realizado en 1490 con lápiz y tinta y sus dimensiones son de 343 x 242 mm. Se encuentra en la galería de la Academia de Venecia. Para realizar este dibujo Leonardo se basó en el texto del libro III, capítulo uno, del tratado de arquitectura de Marco Vitruvio.

El hombre de Vitruvio representa una figura masculina desnuda en dos posiciones sobre impresas de brazos y piernas, inscrita en un círculo y en un cuadrado. El cuadrado está centrado en los genitales y el círculo en el ombligo. Es también destacable que la relación entre el  lado del cuadrado y el radio del círculo es la razón áurea. Según Vitruvio el cuerpo humano está dividido en dos mitades por los genitales y el ombligo determina la proporción de la sección áurea en el adulto ya que en el recién nacido, el ombligo está en la posición media.

Número Áureo

Número Áureo

Fig 9. Número Áureo

El número áureo fue descrito por Euclides 300 a.c,: “Se dice que una recta ha sido cortada en extrema y media razón cuando la recta entera es al segmento mayor como el segmento mayor es al segmento menor”.

(Euclides, Los Elementos, 3 del libro VI).  Euclides definió este número como número irracional. Platón, que fue anterior a Euclides, también habla de un número irracional que parece que es el número áureo. El historiador griego Proclo hizo la siguiente descripción: “El número áureo representado por la letra Fi, en honor al escultor Diego  Fidias es un número irracional”.

El número áureo surge de la división en dos  de un segmento, guardando las siguientes proporciones, la longitud total A+B es al segmento más largo A, como A es al segmento más corto B.

El número áureo es un valor numérico irracional, es decir, es un número decimal con infinitas cifras decimales sin que exista una secuencia de repetición que lo convierta en un número periódico. Sus primeras cifras son 1,618 etc, etc…

Este número irracional se describió no como una expresión aritmética sino como una relación o proporción entre dos segmentos de una recta.

En el libro “Da Divina Proporcione” de Paccioli en 1509, considera al número áureo como divino debido a que lo compara a la unidad de Dios. El hecho que se consideren tres segmentos relacionados, Paccioli lo asocia con la Santísima Trinidad.

Duredo en 1525 publicó como crear con una regla y compás, la espiral áurea basada en la sección áurea y se le conoce como “La espiral de Duredo”.

Su presencia en la naturaleza lo vemos en las espirales del caracol, en la distribución de las hojas en un tallo, en la disposición de los pétalos de las flores, que en botánica recibe el nombre de ley de Ludwig.

En la representación del Hombre de Vitrubio, Leonardo Da Vinci  no utiliza el número áureo sino el sistema fraccionario compuesto, propuesto por Vitrubio. Aunque la distancia entre el ombligo y la planta de los pies de una persona respecto a su altura total cumple la proporción del número áureo.

En la elaboración del cuadro de la Gioconda, si observamos las figuras separadas y unidas, las diferentes partes tienen las proporciones del número áureo.

Gioconda

Fig 10. La Gioconda

Las proporciones del rostro de la Gioconda, Lisa Gherardini, esposa de  Francesco Bartolomeo de Giocondo, que también se conoce con el  nombre de Mona Lisa (Mona=señora,) si lo dividimos en rectángulos todos siguen las proporciones áureas. La construcción del mapa del rostro de la Gioconda, pintada por Leonardo Da Vinci, es similar a la construcción de la espiral áurea del caracol nautilus. (6)

Fig 11. Caracol Nautilus

Fig 11. Caracol Nautilus

Así mismo ocurre con las proporciones de la pirámide de Keops o la torre Eiffel.

Vemos pues que para que el Cirujano Plástico pueda corregir una alteración o dismorfia es muy útil tener en cuenta los parámetros de simetría, proporción y armonía de la antigua Grecia, de Vitruvio, de Leonardo Da Vinci y el número Áureo, ya que su objetivo es corregir el defecto de ”Forma” teniendo en cuenta la “Función” de una determinada zona topográfica pero con criterios de armonía y de belleza.

Nuestra inquietud artística nos llevó a realizar un “Master en Historia de Arte” profundizando en el Renacimiento Italiano y Español.

El renacimiento italiano o “Rinascimento” nos abrió las puertas a la mayor explosión de arte de todos los tiempos sobretodo el “Cinquecento”. (siglo XV-XVI) y luego en España un poco más tarde, el Renacimiento adquirió gran relevancia con grandes artistas como Gil de Siloe, Pedo Berruguete, Sánchez Coello, Machuca… Por nuestra parte estudiamos al escultor  vasco Juan de Ancheta que era de Azpeitia y que tiene  mucha obra en Navarra de una gran belleza y rigurosidad anatómica: El Crucificado de la Catedral de Pamplona, el Retablo de Santa Maria de Tafalla… y realizamos nuestra tesis doctoral en Historia del Arte que llevó por título: “Los Crucificados de Juan de Ancheta vistos por un Galeno”, donde se valoró la gran fiabilidad artística y anatómica de todas estas esculturas. (7)

Calvario

Fig. 12. Calvario. Juan de Ancheta (1533-1588)  
Museo de Bellas Artes. Bilbao

Con este Máster aprendimos a valorar la importancia que tiene el arte y la belleza en las proporciones del cuerpo humano.